Apuntes GP Brasil 2009
Se acabó. Por fin tenemos campeón del mundo, coronado de la misma forma gris en que lo ha conseguido (aunque reconozcamos que saliendo desde el puesto 14 acabó 5º y con una agresividad desconocida en él).
¿Es el justo campeón? Por supuesto. Ha conseguido más puntos que nadie y los ha conseguido de forma legal. ¿Se lo merece? Sin duda. Ningún piloto ha demostrado esta temporada ser mejor. Los errores propios de Vettel y la irregularidad de su compañero le han puesto el título en bandeja. ¿Es un gran campeón? Pues en mi opinión no. No destaca en nada y no será recordado más allá de las estadísticas ni por su técnica, ni su garra, ni su habilidad… No nos deja grabado en la retina ningún momento de sus carreras, y solo la superioridad de su coche en las primeras carreras le ha permitido pasar media temporada conservando la ventaja obtenida.
Casi toda la emoción de la carrera se concentró en la primera vuelta. La “S” de Senna no defraudó y hubo jaleo en la salida, con toques y salidas varias, incluyendo la de Alonso que acabó rápidamente su carrera, como la de Renault, que vaga por el mundial como alma en pena. Pero sin duda lo mejor fueron las llamaradas en el coche de Raikkonen provocadas por Kovalainen al llevarse consigo la manguera de repostaje por el pit-lane y derramar combustible.
La duda que dejó la carrera fue el rendimiento de Barrichello, que bajó dramáticamente tras su primer paso por boxes… ¿Sospechas para la conspiración? Haberlas haylas. Tras ese repostaje, la carrera fue franca para Webber y ya no hubo nada más que esperar a que bajara la bandera a cuadros para proclamar campeón. Un campeón que le debe todo a un mago: Brawn.


