Nueva ministra, vieja política
El cambio de ministros me ha pillado disfrutando de unas “merecidas” vacaciones, y poco nuevo puedo aportar al tema que no se haya dicho ya, sobre todo en relación a la nueva ministra de Cultura, a la que la Asociación de Internautas ya pide la recusación por “carecer de la aptitud, imparcialidad y neutralidad que el desempeño de las funciones que su alto cargo exige y, sobre todo, por existir un claro conflicto de intereses entre las decisiones que debe tomar y sus intereses privados y/o profesionales”.
Comparto la opinión de que es una estupidez centrar sus primeras intenciones ministeriales en la lucha contra las descargas P2P. Sobre todo, porque la identifica, equivocadamente, con lucha contra la piratería. Ya se ha insistido tanto en esto que aburre:
El intercambio de archivos no es piratería, es intercambio de archivos, y no puede ser considerado un delito porque no hay ánimo de lucro.
Las políticas de restricción, persecución y criminalización de “emuleros” y descargadores que se están empezando a adoptar en algunos países europeos, están condenadas al fracaso y parten de la equivocada premisa de que para salvar a la industria hay que obligar a los usuarios a consumir de la manera que dicha industria quiere.
De nuevo, otra metedura de pata en el mismo tema de un gobierno subyugado al lobby audiovisual.
Como siempre, dejo unos cuantos enlaces sobre el tema:


