Fiesta, fiesta, fiesta
Ahora sí que se acabó lo bueno. Para la mayoría de la gente el verano se acaba a la vuelta de las vacaciones, algunos se resisten y lo dejan en manos de los meteorólogos, los menos se aferran a los astrónomos, pero algunos mantenemos el otoño (y sus depresiones) a raya algún tiempo más… Hasta que acaban las fiestas de mi pueblo, que se celebran el fin de semana del último domingo de septiembre. No son unos grandes fastos (no se puede pedir mucho con un censo que apenas roza los 600 habitantes), pero a lo largo de los años todos vamos construyendo ritos y tradiciones que convierten a esos días en las fechas más esperadas de todo el año, culminando así la trilogía anual de fiestas que este servidor disfruta anualmente: Burgo de Osma, Valladolid y Villarrín de Campos.
Así pues, cuando cierras el candado de la peña por última vez, se desmonta la última atracción de feria, despides a los amigos repartidos por esas tierras de Dios, algo también se cierra en el espíritu de cada uno de nosotros y comienza el largo peregrinaje por los duros meses del invierno castellano hasta que el verano regrese el próximo año.
Como me estoy poniendo muy nostálgico, vamos a rematar este post con algunos recuerdos:
- El primero dedicado a un burgense que mantiene un fantastico blog sobre su pueblo: una “original” pegatina que puede añadir a su colección. Lástima que este año no hiciera muchas en San Roque.
- Una foto original, autos de choque en Valladolid, de fiesta con los compañeros de la oficina.
- ¿Cómo se llama mi peña?
¡El Escobajo!
- Y para terminar , la actuación estelar en la verbena de Villarrín. La calidad no es muy buena, pero merece la pena ( 7min aprox.).
(Próximamente una galería con algunas fotos de la peña).





